La neurotomía por radiofrecuencia utiliza el calor generado por las
ondas radioeléctricas para dirigirse a nervios específicos e interfiere temporalmente en
la capacidad de enviar señales de dolor.
Las agujas insertadas a través de la piel cerca del área dolorida aplican las ondas
radioeléctricas a los nervios específicos. Normalmente, el proveedor de atención médica
utilizará exploraciones de diagnóstico por imágenes durante la neurotomía por
radiofrecuencia para asegurarse de que las agujas estén en la posición
correcta.
La neurotomía por radiofrecuencia se usa con más frecuencia para el
dolor en la espalda, el cuello y los glúteos (articulación sacroilíaca). También puede
resultar útil para el dolor crónico en la articulación de la cadera, la rodilla o el
hombro.
Por qué se realiza
La neurotomía por radiofrecuencia generalmente es realizada por un
proveedor de atención médica que se especializa en el tratamiento del dolor. El objetivo
es reducir el dolor crónico de espalda, cuello, cadera o rodilla que no haya mejorado
con medicamentos ni con fisioterapia, o cuando no es posible realizar una
cirugía.
Por ejemplo, el proveedor de atención médica podría recomendar el procedimiento si el
dolor de espalda:
• Afecta a uno o ambos lados de la región lumbar.
• Se extiende a los glúteos y muslos (pero no por debajo de la rodilla).
• Empeora si giras o levantas algo.
• Mejora cuando estás recostado.
• La neurotomía por radiofrecuencia también podría recomendarse para
tratar el dolor de cuello asociado al latigazo cervical.
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